MATERIA VIVA

BERTA-BLANCA T. IVANOW
En su atelier en una antigua área industrial de Teià, Barcelona, con vistas al Mediterráneo, Berta-Blanca T. Ivanow desarrolla una práctica escultórica ligada a la materia, el proceso y el ensayo. Cerámica, performance y vida se entrelazan en una obra que se activa en el encuentro con el otro, convirtiendo cada pieza en experiencia sensorial y diálogo creativo.
“Estar cerca del mar me da mucha paz”, dice Berta-Blanca T. Ivanow (Barcelona, 1992) mirando a través de las ventanas de su taller. “Más que en mi obra, inf luye en mi ser”. Movida por la búsqueda de un entorno conectado con la naturaleza, la artista encontró este espacio situado en Teià, una pequeña población de la comarca del Maresme a media hora de Barcelona, en 2021. Lo que antes era un taller de metal de una zona industrial hoy está habitado por una suerte de retrospectiva de su carrera junto a un archivo de documentos y piezas en proceso. “Aquí tengo la maqueta de lo que voy a llevar a la Ceramic Brussels”, la feria que se celebra del 21 al 25 de enero de 2026 en Bélgica, a la que acude de la mano de Tramuntana Gallery de Vulpellac, Girona, en un dúo show junto a Claudi Casanovas; fórmula que repetirá en mayo en la Saint Anne Gallery de París con la escultora Rosa Nguyen, mientras espera confirmación de fechas de una muestra colectiva de mujeres artistas en Vasto Gallery de Barcelona.
EXPERIMENTACIÓN .:.:.:. Su nombre se vincula a la cerámica, una disciplina que aprendió en La Bisbal d’Empordà, Girona, pero Berta-Blanca es una artista multidisciplinar. Estudió arte y diseño en Central Saint Martins de Londres, donde se especializó en diseño de moda, y continuó en The Art Students League, Nueva York: “Por allí habían pasado Ai Weiwei, Rothko...” Su regreso fue el final de un periplde ocho años dando forma a una mirada propia que hoy centra en dotar de vida a cada obra a través de la performance. Atraída por la búsqueda de respuestas a reflexiones vitales, muchas de sus piezas no se consideran acabadas hasta que se experimentan. Como sucede con los artefactos sonoros de cerámica en los que está trabajando. “Cada uno tiene una sonoridad. La idea es integrarlos en esculturas mayores. Incluso llevarlos al mar. Meterme en él y hacerlos sonar”.
“SIEMPRE DEJO ESPACIO A LA SORPRESA”
“LA LLAMA, LA CENIZA Y EL LUGAR DE CADA PIEZA EN EL HORNO TAMBIÉN INTRODUCEN MISTERIO”
EFECTO SORPRESA.:.:.:. En el taller, Berta-Blanca dispone de dos hornos para el trabajo cotidiano. “Para las piezas de 150 kilos subalquilo uno enorme que es como una habitación”. Sus últimos hallazgos están ligados a la imprevisibilidad del horno de leña. “Domino el proceso, pero siempre dejo espacio a la sorpresa: la llama, la ceniza que sobrevuela y el lugar que ocupa cada pieza en el horno también introducen un misterio que forma parte de lo que más me atrae”. La artista está viviendo un momento de expansión y las costuras de su actual espacio empiezan a hacerle “roces”.
“Estoy buscando una casa-taller en el Maresme. Me gustaría tener un área para la pieza cruda y poder construir mi horno de leña”. En este laboratorio lleno de maquetas, pruebas y elementos que extrae de la naturaleza, Berta-Blanca transforma cada objeto en un ente vivo. Un diálogo entre la artista, la materia y quien se acerca a ella.
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January 2026
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